Cáncer de próstata: causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento
También conocido como: Carcinoma de próstata, Adenocarcinoma de próstata
Cáncer de próstata: un cáncer común en los hombres
El cáncer de próstata es el cáncer más común entre los hombres en Estados Unidos, después del cáncer de piel; la American Cancer Society estima más de 300,000 casos nuevos diagnosticados cada año. Afecta sobre todo a hombres mayores de 50 años y es la segunda causa de muerte por cáncer en los hombres, solo por detrás del cáncer de pulmón. La próstata, una glándula del aparato reproductor masculino, puede desarrollar células malignas que a menudo crecen despacio. Cuando el cáncer se detecta antes de que se extienda más allá de la próstata, el pronóstico es excelente: la tasa de supervivencia relativa a 5 años es de casi el 100%.
Causas y factores de riesgo
Varios factores aumentan el riesgo de desarrollar cáncer de próstata. La edad es el factor principal: la enfermedad es poco frecuente antes de los 40 años y el riesgo aumenta con rapidez después de los 50. Tener antecedentes familiares (padre o hermano afectado) duplica con creces el riesgo. La raza también influye: el cáncer de próstata se diagnostica con más frecuencia en los hombres de raza negra, quienes además tienen más del doble de probabilidad de morir a causa de él. Las mutaciones heredadas en los genes BRCA1 y BRCA2 (sobre todo BRCA2) también pueden aumentar el riesgo. Factores ambientales como una dieta alta en grasas saturadas y la obesidad también pueden contribuir.
Síntomas
El cáncer de próstata a menudo no produce síntomas en sus etapas iniciales, y por eso importa la detección. Cuando aparecen síntomas, se parecen a los del agrandamiento benigno de la próstata:
- Dificultad para orinar (chorro débil, dificultad para empezar)
- Ganas frecuentes de orinar, sobre todo por la noche (nicturia)
- La sensación de que la vejiga no se vacía por completo
- Sangre en la orina o sangre en el semen
- Dolor en los huesos o en la parte baja de la espalda (etapas avanzadas, con metástasis)
Diagnóstico
El diagnóstico comienza con un análisis de sangre del PSA (antígeno prostático específico), a veces combinado con un tacto rectal. Muchas otras afecciones también pueden elevar el PSA, así que un resultado anormal no es por sí solo un diagnóstico. Si los resultados son anormales, se realiza una resonancia magnética multiparamétrica de la próstata, seguida si es necesario de biopsias de próstata guiadas por ecografía o resonancia magnética. La biopsia es la única forma de confirmar el cáncer de próstata; también determina la puntuación de Gleason, que mide qué tan agresivo es el tumor.
Tratamientos
El tratamiento depende de la etapa, la agresividad y el estado de salud general del paciente:
- Vigilancia activa: para cánceres localizados de bajo riesgo, con controles regulares del PSA y biopsias de seguimiento
- Prostatectomía radical: extirpación quirúrgica de la próstata, abierta o asistida por robot (el enfoque estándar para el cáncer localizado)
- Radioterapia externa o braquiterapia: una alternativa eficaz a la cirugía
- Terapia hormonal (privación de andrógenos): bloquea la testosterona para frenar el crecimiento del tumor, usada sola o en combinación
- Quimioterapia e inmunoterapia: reservadas para la enfermedad metastásica resistente a la terapia hormonal
Prevención
No hay una forma garantizada de prevenir el cáncer de próstata, pero ciertos hábitos pueden reducir el riesgo. Una dieta equilibrada, baja en grasa animal y con abundantes frutas y verduras, es razonable para la salud en general, aunque no se ha demostrado que ningún alimento (incluidos los tomates ricos en licopeno) reduzca el riesgo de cáncer de próstata. La actividad física regular y mantener un peso saludable también ayudan. A partir de los 50 años, los hombres con riesgo promedio deberían hablar con su médico sobre la prueba de PSA después de recibir información sobre sus beneficios y limitaciones. Los hombres con mayor riesgo (hombres de raza negra o quienes tienen un padre o hermano que tuvo cáncer de próstata) deberían iniciar esa conversación antes, alrededor de los 40 a 45 años, según la orientación de la American Cancer Society.
¿Cuándo debe consultar a un médico?
Consulte a un médico sin demora si tiene dificultades urinarias persistentes, sangre en la orina o el semen, o dolor pélvico u óseo sin explicación. A partir de los 50 años, hable con su médico sobre la detección aunque no tenga síntomas. Los hombres con antecedentes familiares de cáncer de próstata deberían iniciar esta conversación antes, alrededor de los 40 a 45 años.
Fuentes
- American Cancer Society: Key Statistics, número de casos de cáncer de próstata en EE. UU., clasificación y edad al momento del diagnóstico
- American Cancer Society: Risk Factors, edad, antecedentes familiares que duplican el riesgo, y BRCA1/BRCA2
- American Cancer Society: Survival Rates, supervivencia relativa a 5 años por etapa (localizado >99%)
- American Cancer Society: Screening Recommendations, edades de 50, 45 y 40 años para la conversación informada sobre la detección
- American Cancer Society: Cancer Facts & Figures for African American/Black People, mayor incidencia y tasa de mortalidad por cáncer de próstata en los hombres de raza negra
- National Cancer Institute, información oficial del gobierno de EE. UU. sobre el cáncer
- National Cancer Institute: Prostate Cancer Prevention (PDQ), evidencia sobre la dieta, las frutas y verduras, y el licopeno
- U.S. Preventive Services Task Force, recomendación de detección del cáncer de próstata basada en el PSA
- MedlinePlus, información de salud de la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.