Cáncer de cuello uterino: causas, síntomas y prevención
También conocido como: Cáncer del cuello uterino, Cáncer cervical
Resumen
El cáncer de cuello uterino es un tumor maligno que se desarrolla a partir de células del cuello uterino, la zona que conecta el útero con la vagina. En Estados Unidos, la American Cancer Society estima que se diagnostican cerca de 13,490 casos nuevos de cáncer de cuello uterino invasivo cada año, causando alrededor de 4,200 muertes. Gracias a la detección organizada y a la vacunación, este cáncer es ahora en gran parte prevenible y, cuando se detecta a tiempo, tratable con excelentes tasas de curación.
Causas y factores de riesgo
La causa principal es una infección persistente por el virus del papiloma humano (VPH), un virus de transmisión sexual. Ciertas cepas, notablemente el VPH 16 y 18, se consideran de alto riesgo para el cáncer. Los principales factores de riesgo son:
- Relaciones sexuales sin protección y múltiples parejas
- Inicio temprano de la actividad sexual
- El tabaquismo, que daña el ADN de las células cervicales y debilita la respuesta inmunitaria al VPH
- Un sistema inmunológico debilitado (VIH, tratamientos inmunosupresores)
- No mantenerse al día con la detección regular del cáncer de cuello uterino
Síntomas
El cáncer de cuello uterino a menudo no presenta síntomas en sus etapas iniciales, por lo que la detección es tan importante. Cuando aparecen síntomas, estos incluyen:
- Sangrado vaginal anormal: entre periodos, después de las relaciones sexuales o después de la menopausia
- Secreción vaginal inusual, a veces con mal olor o teñida de sangre
- Dolor pélvico o lumbar persistente
- Dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia)
- En etapas avanzadas: problemas urinarios o digestivos por compresión de órganos cercanos
Diagnóstico
La detección se basa en la citología cervical (la prueba de Papanicolaou) y en pruebas de VPH de alto riesgo. El U.S. Preventive Services Task Force recomienda la citología sola cada 3 años para mujeres de 21 a 29 años. Para edades de 30 a 65 años, recomienda la prueba de VPH de alto riesgo cada 5 años como el enfoque principal, usando ya sea una muestra tomada por un médico o una que la paciente recolecta ella misma, con la citología sola cada 3 años o la prueba de VPH combinada con la citología (coprueba) cada 5 años como alternativas aceptables. No se recomienda la detección antes de los 21 años, ni después de los 65 años para mujeres que hayan tenido una detección previa adecuada y no presenten factores de alto riesgo.
Si los resultados son anormales, se realiza una colposcopia, con biopsias dirigidas para confirmar el diagnóstico. Pueden seguir estudios de imagen adicionales (resonancia magnética pélvica, tomografía computarizada, tomografía por emisión de positrones) para determinar la etapa del cáncer y guiar el tratamiento.
Tratamientos
El tratamiento depende de la etapa de la enfermedad y lo decide un equipo de atención multidisciplinario:
- Cirugía: una biopsia en cono (conización) para etapas tempranas, o una histerectomía radical con extirpación de ganglios linfáticos para tumores localizados
- Radiación externa y braquiterapia: solas o combinadas con quimioterapia para etapas localmente avanzadas
- Quimiorradiación concurrente: quimioterapia administrada al mismo tiempo que la radiación para cáncer que no se ha diseminado a otras partes del cuerpo, generalmente con cisplatino
- Inmunoterapia (pembrolizumab, usado en ciertas pacientes cuyo cáncer presenta el biomarcador PD-L1) y terapia dirigida (bevacizumab): para enfermedad metastásica o recurrente
- Cuidados de apoyo y psicológicos durante todo el tratamiento
Prevención
La prevención se basa en dos pilares complementarios:
- Vacunación contra el VPH: recomendada de forma rutinaria entre los 11 y 12 años, y puede comenzar desde los 9 años. Se recomienda la vacunación de recuperación para cualquier persona hasta los 26 años que no haya sido vacunada adecuadamente antes. No se recomienda de forma rutinaria para adultos de 27 a 45 años, aunque algunas personas pueden consultarlo con su médico.
- Detección regular: citología cada 3 años entre los 21 y 29 años, y luego prueba de VPH de alto riesgo cada 5 años entre los 30 y 65 años
- Usar condón, especialmente con parejas nuevas
- Dejar de fumar para reducir el riesgo de que las lesiones progresen
¿Cuándo debe consultar a un médico?
Consulte a un médico de inmediato ante sangrado vaginal inexplicado (fuera de su periodo, después de relaciones sexuales o después de la menopausia), secreción anormal persistente, o dolor pélvico inusual. No espere si tiene pendiente su detección de cáncer de cuello uterino.
Fuentes
- American Cancer Society, estadísticas de cáncer de cuello uterino en EE. UU.
- American Cancer Society, factores de riesgo del cáncer de cuello uterino
- American Cancer Society, quimioterapia para el cáncer de cuello uterino
- American Cancer Society, radioterapia y quimiorradiación concurrente con cisplatino
- American Cancer Society, pembrolizumab para cáncer de cuello uterino PD-L1 positivo y bevacizumab para enfermedad diseminada
- American Cancer Society, colposcopia con biopsia para el diagnóstico e imágenes de resonancia magnética, tomografía computarizada y PET para la estadificación
- National Cancer Institute, quimiorradiación concurrente basada en cisplatino como estándar de atención
- U.S. Preventive Services Task Force, recomendaciones de detección del cáncer de cuello uterino
- National Cancer Institute, hoja informativa sobre la vacuna contra el VPH
- National Cancer Institute, tratamiento del cáncer de cuello uterino
- MedlinePlus, información de salud de la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.