Emergencias y primeros auxilios

Accidentes domésticos: quemaduras y lesiones dentales

¿Qué son los accidentes domésticos?

Un accidente doméstico es un evento traumático no intencional que ocurre dentro o alrededor del hogar, en la cocina, el baño, las escaleras o el patio. Estos incidentes afectan a personas de todas las edades, aunque los niños menores de 6 años y los adultos mayores de 75 son los más vulnerables. Según el National Safety Council, cada año se registran millones de lesiones en el hogar en Estados Unidos. Este artículo se enfoca en dos de los incidentes domésticos más comunes: las quemaduras y las lesiones dentales (dientes rotos o desprendidos).

Causas y factores de riesgo

Las quemaduras son causadas con mayor frecuencia por agua caliente, aceite hirviendo, estufas, hornos, planchas, comida calentada en el microondas, velas o productos químicos como el blanqueador. Las lesiones dentales típicamente resultan de caídas, deportes de contacto sin protector bucal, accidentes en bicicleta o morder objetos duros. Las personas con mayor riesgo incluyen a los niños pequeños, los adultos mayores y las personas con epilepsia, diabetes o deterioro cognitivo. Los malos hábitos de seguridad en el hogar, como dejar los mangos de las ollas hacia afuera o no usar casco, aumentan considerablemente el riesgo.

Síntomas

Las quemaduras se presentan de forma distinta según su gravedad: las quemaduras de primer grado causan enrojecimiento y dolor leve; las de segundo grado producen ampollas y dolor agudo; las de tercer grado resultan en piel correosa y de color marrón con poco o ningún dolor debido a la destrucción de los nervios.

Las lesiones dentales pueden incluir un diente flojo, agrietado o completamente desprendido (avulsión), sangrado en la encía o el labio, dolor provocado por el calor o el frío, e hinchazón o moretones alrededor de la boca. La rapidez del tratamiento afecta significativamente los resultados, especialmente en la avulsión dental.

Diagnóstico

Ante una quemadura, un médico evalúa la extensión (porcentaje de superficie corporal afectada), la profundidad (primer, segundo o tercer grado), la ubicación (la cara, las manos y las articulaciones son áreas de mayor riesgo) y el perfil del paciente (edad, diabetes, estado inmunitario).

Ante una lesión dental, el diagnóstico incluye un examen clínico de la boca, una radiografía dental para detectar fracturas de raíz y una prueba de vitalidad del diente. Una consulta rápida con un médico puede ayudar a determinar si se necesita atención presencial urgente.

Tratamientos

Para quemaduras, primeros auxilios inmediatos:

Para lesiones dentales:

Prevención

Para prevenir quemaduras: ajuste su calentador de agua a un máximo de 120 °F (49 °C), gire los mangos de las ollas hacia la parte trasera de la estufa, mantenga las bebidas calientes alejadas de los bordes de la mesa e instale válvulas mezcladoras termostáticas en las bañeras. Nunca deje a un niño sin supervisión en la cocina.

Para prevenir lesiones dentales: use siempre casco al andar en bicicleta, use protector bucal durante los deportes de contacto, instale rejas para escaleras y tiras antideslizantes, y enséñeles a los niños a no morder bolígrafos ni objetos duros. Una buena iluminación y alfombras bien fijadas reducen el riesgo de caídas en los adultos mayores.

¿Cuándo debe consultar a un médico?

Consulte a un médico de inmediato si una quemadura es más grande que la palma de la mano de la persona, involucra la cara, las manos, las articulaciones o los genitales, o afecta a un niño, un adulto mayor o una persona con diabetes. Para las lesiones dentales, actuar dentro de la primera hora tras la pérdida de un diente es esencial. Llame al 911 ante quemaduras químicas o eléctricas, quemaduras extensas, pérdida del conocimiento o sangrado incontrolable.

Punto clave: Para las quemaduras, enfríe la zona con agua tibia durante 15 a 20 minutos y nunca aplique hielo, mantequilla ni pasta de dientes. Ante un diente desprendido, guárdelo en leche o saliva y vea a un dentista dentro de la primera hora, ya que actuar rápido puede salvar el diente.

Fuentes