Infecciones y virus

Aspergilosis: causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento

También conocido como: Infección por Aspergillus, Aspergilosis broncopulmonar alérgica (ABPA), Aspergiloma

¿Qué es la aspergilosis?

La aspergilosis es una infección causada por Aspergillus, un moho común presente en todo el entorno: en el suelo, el aire y la vegetación en descomposición, como las hojas muertas y el compost. La mayoría de las personas respiran sus esporas todos los días sin ningún daño. La infección se afianza sobre todo en personas cuyas defensas inmunitarias están debilitadas. Va desde una reacción alérgica en las vías respiratorias hasta una infección pulmonar crónica y, en su forma más grave, una enfermedad invasiva que se extiende más allá de los pulmones. La aspergilosis invasiva es una afección grave, con una mortalidad que puede superar el 50% en los casos severos.

Causas y factores de riesgo

La aspergilosis suele desarrollarse tras inhalar esporas del hongo transportadas por el aire. Los principales factores de riesgo son:

Síntomas

Los signos dependen del tipo de aspergilosis y del estado inmunitario de la persona. Los más frecuentes son:

Diagnóstico

El médico llega al diagnóstico combinando el cuadro clínico con los resultados de las pruebas. Estas pueden incluir:

Tratamiento

El tratamiento depende de la forma y la gravedad de la infección:

El tratamiento dura de varias semanas a varios meses según la forma.

Prevención

Varias medidas reducen el riesgo, sobre todo en los pacientes vulnerables:

¿Cuándo debe ver a un médico?

Consulte a un médico sin demora ante una fiebre persistente que no responde a los antibióticos, tos con sangre, dificultad para respirar poco habitual o dolor en el pecho, especialmente si está inmunocomprometido, en quimioterapia o vive con una enfermedad pulmonar crónica. Estos síntomas pueden indicar una aspergilosis invasiva, que requiere atención urgente.

Punto clave: La aspergilosis es una infección fúngica grave que afecta sobre todo a personas con el sistema inmunitario debilitado. El diagnóstico temprano y el tratamiento antifúngico adecuado son esenciales para reducir el riesgo de muerte, especialmente en las formas invasivas.

Fuentes