Osteoartritis: síntomas, causas y tratamientos
También conocido como: Enfermedad articular degenerativa, OA, Osteoartritis
Descripción general
La osteoartritis es la forma más común de artritis en Estados Unidos y afecta a más de 32.5 millones de adultos, según la Arthritis Foundation. Se caracteriza por el desgaste progresivo del cartílago articular, el tejido protector que recubre los extremos de los huesos. A medida que el cartílago se desgasta, los huesos rozan entre sí y provocan dolor y rigidez. Puede afectar cualquier articulación, pero las rodillas, las caderas, las manos y la columna son las más comprometidas. La osteoartritis avanza despacio y su impacto en la calidad de vida puede ser considerable.
Causas y factores de riesgo
La osteoartritis surge de un desequilibrio entre el desgaste y la reparación del cartílago articular. Varios factores contribuyen a su aparición:
- Edad: el riesgo aumenta con los años
- Exceso de peso y obesidad: la sobrecarga mecánica acelera el desgaste de la articulación
- Predisposición genética: antecedentes familiares de osteoartritis
- Lesiones articulares: fracturas, esguinces repetidos, cirugías previas
- Trabajos que implican esfuerzo mecánico repetitivo (levantar cargas pesadas, arrodillarse durante largos periodos)
- Alteraciones estructurales como la displasia o las deformidades congénitas
Ser mujer también es un factor de riesgo, sobre todo después de la menopausia, por los cambios hormonales.
Síntomas
Los síntomas de la osteoartritis aparecen poco a poco y se intensifican a medida que la enfermedad avanza:
- Dolor mecánico: la molestia principal, que se desencadena con el movimiento, se alivia con el reposo y no aparece de noche (salvo durante los brotes inflamatorios)
- Rigidez articular matutina, por lo general breve (menos de 30 minutos)
- Chasquidos o crujidos con el movimiento (crepitación)
- Hinchazón de la articulación durante los brotes inflamatorios
- Deformidad progresiva de las articulaciones afectadas (sobre todo en los dedos, con los nódulos de Heberden)
- Disminución de la movilidad y del rango de movimiento de la articulación
Diagnóstico
El diagnóstico de la osteoartritis es principalmente clínico, basado en los antecedentes del paciente y en el examen físico. El médico evalúa la localización, el tipo y el patrón del dolor. La radiografía estándar sigue siendo la prueba de referencia: muestra el estrechamiento del espacio articular, los espolones óseos (osteofitos) y el endurecimiento del hueso bajo el cartílago. Se puede solicitar una resonancia magnética para evaluar los tejidos blandos. Los análisis de sangre ayudan a descartar otras enfermedades de las articulaciones, como la artritis reumatoide.
Tratamientos
La osteoartritis no tiene cura, pero varias opciones alivian los síntomas y preservan la movilidad:
- Analgésicos y AINE: acetaminofén y AINE como el ibuprofeno o el naproxeno para el dolor; los AINE también ayudan a reducir la inflamación
- Inyecciones de corticosteroides: inyecciones intraarticulares para los brotes de dolor intenso
- Inyecciones de ácido hialurónico (viscosuplementación): sobre todo para la osteoartritis de rodilla
- Fisioterapia: fortalecer los músculos alrededor de la articulación y mantener la movilidad
- Terapia de calor y terapia de frío: para el dolor del día a día
- Cirugía (reemplazo total de la articulación): un último recurso para las formas graves e incapacitantes, sobre todo de rodilla y cadera
La pérdida de peso es una prioridad del tratamiento en los pacientes con sobrepeso.
Prevención
Aunque la osteoartritis no siempre se puede evitar, ciertas medidas reducen el riesgo de desarrollarla o frenan su avance:
- Mantenga un peso saludable para reducir la carga sobre las articulaciones
- Haga ejercicio regular y adecuado: la natación, el ciclismo y las caminatas suaves son las mejores opciones de bajo impacto
- Fortalezca los músculos alrededor de las articulaciones para estabilizarlas y protegerlas
- Evite el esfuerzo repetitivo y adapte su puesto de trabajo en los oficios de mayor riesgo
- Use calzado con buen soporte y una buena amortiguación
- Trate las lesiones articulares sin demora para prevenir daños a largo plazo
¿Cuándo debe consultar a un médico?
Consulte a un médico si tiene dolor articular persistente durante más de unas semanas, rigidez matutina prolongada, hinchazón de la articulación o cada vez más dificultad para moverse. La atención temprana puede frenar el avance de la enfermedad y mejorar la calidad de vida.
Fuentes
- Arthritis Foundation, indica que la osteoartritis es, con diferencia, la forma más común de artritis y que afecta a más de 32.5 millones de adultos en EE. UU.
- National Institute of Arthritis and Musculoskeletal and Skin Diseases (NIAMS), articulaciones más afectadas, factores de riesgo (edad, peso, antecedentes familiares, lesiones previas, sexo femenino y menopausia) y síntomas, incluida la rigidez matutina de menos de 30 minutos
- MedlinePlus, descripción general, factores de riesgo, diagnóstico y panorama del tratamiento de la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.
- MedlinePlus Medical Encyclopedia: Osteoarthritis, menciona el acetaminofén y los AINE (ibuprofeno, naproxeno) y las inyecciones de esteroides, los hallazgos radiográficos (pérdida del espacio articular, espolones óseos) y los análisis de sangre usados para descartar la artritis reumatoide
- StatPearls: Osteoarthritis (NCBI Bookshelf), nódulos de Heberden, crepitación, hallazgos radiográficos (osteofitos, estrechamiento del espacio articular, esclerosis subcondral) y resonancia magnética para la evaluación en etapas más tempranas
- OrthoInfo (American Academy of Orthopaedic Surgeons): Viscosupplementation Treatment for Knee Arthritis, inyecciones de ácido hialurónico (viscosuplementación) para la osteoartritis de rodilla