Bursitis de rodilla: causas, síntomas y tratamiento
También conocido como: bursitis prerrotuliana, bursitis anserina, bursitis de la rótula, rodilla de fregona
¿Qué es la bursitis de rodilla?
La bursitis de rodilla es la inflamación de una bolsa sinovial (bursa), un pequeño saco lleno de líquido ubicado alrededor de la articulación de la rodilla. Estos sacos amortiguan la articulación y ayudan a reducir la fricción entre el hueso y los músculos, tendones y la piel cercanos. Dos tipos frecuentes son la bursitis prerrotuliana (delante de la rótula), la bursa de la rodilla que se afecta con mayor frecuencia, y la bursitis anserina (en la cara interna de la rodilla). Es bastante común y afecta tanto a deportistas como a personas cuyo trabajo implica arrodillarse durante períodos prolongados. En los Estados Unidos, es una causa frecuente de dolor alrededor de la articulación de la rodilla.
Causas y factores de riesgo
La bursitis de rodilla suele deberse a una irritación mecánica repetida o a una lesión directa. Las principales causas y factores de riesgo son:
- Microtraumatismos repetidos por ciertos oficios (instaladores de alfombras, jardineros, plomeros, techadores)
- Deportes de contacto y de alto impacto (fútbol americano, lucha, básquetbol)
- Un golpe directo en la parte delantera de la rodilla
- Obesidad, que aumenta la carga sobre la articulación
- Enfermedades reumáticas como la artritis reumatoide o la gota
- Infección bacteriana (bursitis séptica), más rara pero grave, que puede ocurrir cuando las bacterias entran por una herida en la piel
Síntomas
Los síntomas de la bursitis de rodilla pueden aparecer de forma gradual o repentina, según la causa. Los más comunes son:
- Dolor localizado alrededor de la rodilla, que empeora con la presión o el movimiento
- Hinchazón visible y palpable sobre la bursa inflamada
- Enrojecimiento y calor cuando la inflamación o la infección son intensas
- Rigidez de la articulación, sobre todo al despertar o tras permanecer sentado mucho tiempo
- Limitaciones funcionales que afectan al caminar, subir escaleras o arrodillarse
Cuando la bursa está infectada, la hinchazón y el enrojecimiento pueden acompañarse de fiebre y escalofríos.
Diagnóstico
El médico diagnostica la bursitis de rodilla principalmente mediante un examen clínico: inspección, palpación y comparación de la rodilla afectada con la sana. Se pueden solicitar pruebas adicionales para confirmar el diagnóstico o guiar el tratamiento:
- Una radiografía para descartar una fractura o afectación del hueso
- Resonancia magnética o tomografía computarizada para evaluar los tejidos blandos circundantes
- Aspiración de la bursa si se sospecha infección o gota, con análisis del líquido
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa y la gravedad. La mayoría de los casos mejora con medidas no quirúrgicas:
- Reposo relativo y modificación de la actividad, evitando los movimientos que agravan la rodilla
- Compresas de hielo aplicadas 3 o 4 veces al día durante unos 20 minutos cada vez para reducir la inflamación
- Elevación de la pierna para ayudar a limitar la hinchazón
- AINE orales (ibuprofeno, naproxeno) para aliviar el dolor y la inflamación
- Aspiración de la bursa cuando hay acumulación importante de líquido, seguida a veces de una infiltración de corticosteroides en la bursa cuando otras medidas fallan
- Antibióticos ajustados a la infección si la bursitis es séptica
- Fisioterapia para fortalecer los músculos que rodean la articulación y prevenir recaídas
Si la bursa no mejora tras 6 a 12 meses de tratamiento conservador, puede considerarse la cirugía para drenarla o extirparla.
Prevención
Varias medidas ayudan a prevenir la bursitis de rodilla o su recurrencia:
- Use rodilleras protectoras durante las actividades de mayor riesgo (trabajos de rodillas, deportes de contacto)
- Fortalezca los músculos que rodean la rodilla con ejercicio regular y adecuado
- Mantenga un peso saludable para reducir la carga sobre la articulación
- Adopte posturas ergonómicas en el trabajo y durante el deporte
- Caliente bien antes de la actividad física
- Evite arrodillarse durante mucho tiempo sin protección
¿Cuándo debe consultar a un médico?
Consulte a un médico pronto si el dolor es intenso o empeora a pesar del reposo, si la rodilla está muy enrojecida, caliente e hinchada (signos de infección), si tiene fiebre o si las limitaciones funcionales persisten más de unos días. Una bursitis séptica no tratada puede provocar complicaciones graves.
Fuentes
- OrthoInfo, American Academy of Orthopaedic Surgeons (AAOS), educación para pacientes sobre la bursitis prerrotuliana (de la rótula)
- MedlinePlus, información de salud de la U.S. National Library of Medicine
- Prepatellar Bursitis, StatPearls (NCBI Bookshelf, NIH), la bursa prerrotuliana como la bursa de la rodilla que se afecta con mayor frecuencia
- Pes Anserine Bursitis, StatPearls (NCBI Bookshelf, NIH), la bursitis anserina como causa frecuente de dolor en la cara interna de la rodilla