Cálculos renales: síntomas, causas y tratamiento
También conocido como: Litiasis renal, Nefrolitiasis
Cálculos renales: ¿qué son?
Los cálculos renales, también llamados litiasis renal o nefrolitiasis, son depósitos minerales sólidos que se forman en los riñones. En Estados Unidos, cerca del 11% de los hombres y el 6% de las mujeres desarrollan un cálculo renal al menos una vez en la vida, según el National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK), y estas cifras han ido en aumento. Los cálculos son más frecuentes en hombres que en mujeres, y la mayoría aparecen entre los 20 y los 50 años. La recurrencia es común: sin prevención, casi la mitad de los pacientes forman otro cálculo en un plazo de 10 años.
Causas y factores de riesgo
Los cálculos se forman cuando la orina se sobresatura de minerales. Las principales causas incluyen:
- La deshidratación crónica, que reduce el volumen de orina
- Una dieta alta en sal, proteína animal u oxalatos (espinaca, chocolate, frutos secos)
- Trastornos metabólicos: niveles altos de calcio, ácido úrico u oxalato en la orina
- Antecedentes familiares de cálculos renales
- Ciertas afecciones: hiperparatiroidismo, enfermedad de Crohn, síndrome metabólico
- Ciertos medicamentos y los suplementos de vitamina C en dosis altas
- Los climas calurosos, que aumentan la sudoración y la concentración de la orina
Síntomas
El síntoma característico es el cólico renal: un dolor repentino e intenso en el costado (flanco) que se irradia hacia la ingle y los genitales. Este dolor suele describirse como uno de los más intensos que puede experimentar una persona. Con frecuencia se acompaña de:
- Náuseas y vómitos
- Hematuria (sangre en la orina, visible o microscópica)
- Necesidad frecuente de orinar
- Ardor al orinar
- Inquietud (sin poder encontrar una posición cómoda)
- Fiebre si hay una infección asociada (pielonefritis obstructiva, una emergencia médica)
Diagnóstico
Los médicos diagnostican los cálculos renales según los antecedentes y la exploración física, con confirmación mediante pruebas adicionales:
- Tomografía computarizada (TC) de abdomen o pelvis sin contraste: la prueba de referencia, con cerca de un 98% de sensibilidad para detectar cálculos
- Ecografía renal: la primera opción en embarazadas y niños
- Análisis de orina y urocultivo para detectar una infección asociada
- Análisis de sangre: creatinina, calcio, ácido úrico
- Análisis de un cálculo expulsado para identificar su composición
Tratamientos
El tratamiento depende del tamaño, la ubicación y la composición del cálculo:
- Manejo médico conservador: para los cálculos más pequeños que probablemente se expulsen solos (cerca del 90% de los cálculos menores de 5 mm lo hacen), con analgésicos potentes (AINE, opioides), alfabloqueantes para ayudar a que el cálculo pase y abundantes líquidos
- Litotricia extracorpórea por ondas de choque (LEOC): fragmenta el cálculo con ondas de choque, sin necesidad de incisión, para cálculos de hasta unos 20 mm
- Ureteroscopia: se introduce un instrumento a través de la vía urinaria natural para fragmentar o retirar el cálculo con láser
- Nefrolitotomía percutánea (NLPC): cirugía mínimamente invasiva reservada para los cálculos más grandes (más de 20 mm)
- Tratar la causa de fondo: según el estudio metabólico (alopurinol para los cálculos de ácido úrico, citrato de potasio, diuréticos tiazídicos)
Prevención
La prevención se basa sobre todo en la dieta y el estilo de vida:
- Manténgase bien hidratado: beba suficiente líquido para producir cerca de 2.5 litros (85 oz) de orina al día, y más en climas calurosos o con actividad física
- Limite el consumo de sodio a menos de 2,300 mg al día (cerca de 1 cucharadita de sal), según la orientación de la American Heart Association, y reduzca la proteína animal
- Limite los alimentos ricos en oxalato (espinaca, ruibarbo, chocolate) si tiene cálculos de oxalato de calcio
- Mantenga un consumo normal de calcio en la dieta (no elimine los lácteos)
- Evite las bebidas azucaradas y los refrescos
- Alcance un peso saludable si tiene sobrepeso u obesidad
- El seguimiento periódico con un urólogo y una prueba de orina de 24 horas puede ayudar a adaptar la prevención a su tipo específico de cálculo
¿Cuándo debe ver a un médico?
Busque atención de emergencia ante un dolor intenso en el costado, fiebre combinada con dolor (posible infección obstructiva), incapacidad total para orinar, o si no puede retener ningún alimento. La presencia aislada de sangre en la orina o un dolor recurrente en el costado también justifican una evaluación médica sin demora.
Fuentes
- National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK), prevalencia a lo largo de la vida en hombres y mujeres en EE. UU.
- National Kidney Foundation, riesgo de recurrencia (cerca de 1 de cada 2 o más) y objetivo de hidratación (cerca de 2.5 litros de orina al día)
- Acute Renal Colic, StatPearls (NCBI Bookshelf), sensibilidad de la TC sin contraste (98%), distribución por edad (más del 70% entre los 20 y los 50 años) y la ecografía como prueba de imagen de primera línea en el embarazo
- Renal Calculi, Nephrolithiasis, StatPearls (NCBI Bookshelf), plazo de recurrencia y expulsión espontánea de los cálculos menores de 5 mm
- Guideline of guidelines for kidney and bladder stones (PMC), umbrales de tratamiento según el tamaño del cálculo (LEOC/ureteroscopia hasta 20 mm, NLPC por encima de 20 mm) y la ecografía como prueba de imagen de primera línea en el embarazo y en niños
- American Heart Association, recomendaciones diarias de sodio