Osteoartritis de las manos: causas, síntomas y tratamiento
También conocido como: Osteoartritis de manos, Osteoartritis de la mano, Rizartrosis (osteoartritis de la base del pulgar), Osteoartritis de los dedos
Panorama general
La osteoartritis de las manos es una enfermedad degenerativa de las articulaciones de los dedos y la muñeca, caracterizada por el desgaste progresivo del cartílago articular. Es una de las formas más comunes de osteoartritis en Estados Unidos, sobre todo entre los adultos mayores, y afecta a las mujeres con más frecuencia que a los hombres. Las articulaciones que se ven afectadas con mayor frecuencia son las de los dedos (las articulaciones interfalángicas distales y proximales) y la base del pulgar (osteoartritis de la base del pulgar o rizartrosis), lo que provoca dolor, rigidez y deformidad progresiva.
Causas y factores de riesgo
La osteoartritis de las manos es una afección multifactorial. Los principales factores de riesgo identificados incluyen:
- La edad: el envejecimiento natural del cartílago es el factor principal
- Ser mujer: la osteoartritis de las manos es más común en las mujeres que en los hombres, sobre todo después de los 50 años (cerca de la mitad de las mujeres, frente a una cuarta parte de los hombres, la desarrolla hacia los 85 años)
- Predisposición genética: los antecedentes familiares aumentan considerablemente el riesgo
- Microtraumatismos repetitivos por ciertos trabajos o actividades manuales
- La obesidad y las afecciones metabólicas relacionadas
- Antecedentes de lesión articular (fracturas, esguinces)
Síntomas
Los signos clínicos de la osteoartritis de las manos aparecen de forma gradual y empeoran con el tiempo:
- Dolor en las articulaciones de los dedos, que empeora con la actividad y se alivia con el reposo (el síntoma característico)
- Rigidez matinal breve, por lo general de menos de 30 minutos, sobre todo al despertar
- Hinchazón de las articulaciones interfalángicas, con la aparición de nódulos de Heberden (en las articulaciones de los dedos más cercanas a la punta) y nódulos de Bouchard (en las articulaciones medias de los dedos)
- Deformidad articular progresiva de los dedos
- Pérdida de fuerza de agarre y dificultad para las tareas de motricidad fina (abrocharse la ropa, abrir frascos)
- Crepitación articular (chasquidos) al mover las articulaciones
Diagnóstico
El diagnóstico de la osteoartritis de las manos es sobre todo clínico, basado en los antecedentes y la exploración física. El médico evalúa el dolor, la movilidad y las deformidades articulares. Las radiografías de la mano confirman el diagnóstico al mostrar el estrechamiento del espacio articular, los espolones óseos (osteofitos) y el engrosamiento del hueso por debajo del cartílago. Pueden solicitarse análisis de sangre para descartar la artritis reumatoide u otra enfermedad articular inflamatoria.
Tratamientos
La atención de la osteoartritis de las manos es sintomática y busca reducir el dolor y conservar la función articular:
- Analgésicos y antiinflamatorios: acetaminofén para el dolor, además de AINE tópicos o ciclos cortos de AINE por vía oral durante los brotes inflamatorios
- Fisioterapia: ejercicios de estiramiento y fortalecimiento para mantener la movilidad articular
- Férulas: se usan para dar soporte a la articulación del pulgar y a otras articulaciones dolorosas
- Infiltraciones de corticosteroides en el consultorio médico para los brotes que no responden a los medicamentos
- Terapia ocupacional: adaptar las tareas y los utensilios del día a día para reducir la carga sobre las articulaciones
- Cirugía (reemplazo articular, fusión) como último recurso, cuando el tratamiento conservador falla y la discapacidad funcional es grave
Prevención
Aunque la osteoartritis de las manos no puede prevenirse por completo, algunas medidas pueden retrasar su aparición y frenar su avance:
- Adopte buenos hábitos para las articulaciones a diario: evite los movimientos repetitivos y las posturas forzadas prolongadas
- Use utensilios ergonómicos (mangos anchos, abridores de frascos y similares)
- Mantenga una actividad física regular y suave para conservar la movilidad y fortalecer los músculos que rodean las articulaciones
- Mantenga un peso saludable para reducir la carga metabólica
- Proteja sus articulaciones durante las actividades manuales de mayor riesgo (use guantes, tome descansos con regularidad)
- Consulte a un médico sin demora después de cualquier lesión articular para prevenir daños duraderos
¿Cuándo debe consultar a un médico?
Consulte a un médico si tiene dolor persistente en los dedos o la muñeca, rigidez matinal prolongada o una deformidad articular que empeora de forma progresiva. Consulte también ante una articulación caliente, roja e hinchada (brote inflamatorio), una pérdida importante de fuerza, o si el dolor altera su sueño o sus actividades diarias.
Fuentes
- National Institute of Arthritis and Musculoskeletal and Skin Diseases (NIAMS), la osteoartritis como el tipo de artritis más común, más frecuente en las mujeres después de los 50 años, factores de riesgo y rigidez matinal por lo general de menos de 30 minutos
- MedlinePlus, articulaciones afectadas con mayor frecuencia, dolor que se alivia con el reposo, y diagnóstico mediante exploración, pruebas de imagen y análisis de laboratorio para descartar otras afecciones
- Arthritis Foundation, Osteoarthritis, acetaminofén, AINE tópicos y orales, fisioterapia y terapia ocupacional, infiltraciones de corticosteroides y la relación con la obesidad y el metabolismo
- Arthritis Foundation, Osteoarthritis of the Hands, prevalencia en mujeres frente a hombres hacia los 85 años, articulaciones afectadas, y nódulos de Heberden y de Bouchard
- OrthoInfo (American Academy of Orthopaedic Surgeons), articulaciones de la mano afectadas, crepitación, diagnóstico por radiografía, férulas, infiltraciones y cirugía