Ojos

Conjuntivitis: ¿cómo se trata?

También conocido como: Ojo rosado, Conjuntivitis contagiosa

¿Qué es la conjuntivitis?

La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva, la membrana fina y transparente que cubre la parte blanca del ojo y el interior de los párpados. Es una de las afecciones oculares más comunes y afecta a personas de todas las edades. Puede ser viral, bacteriana o alérgica, y cada causa tiene sus propias características y requiere un cuidado distinto. Aunque suele ser leve y de buen pronóstico, la conjuntivitis infecciosa es muy contagiosa y puede propagarse rápidamente en entornos grupales.

Causas y factores de riesgo

La conjuntivitis viral es el tipo más común, y con frecuencia está relacionada con un resfriado o una infección de las vías respiratorias altas. La conjuntivitis bacteriana se caracteriza por una secreción más espesa, similar al pus. La conjuntivitis alérgica resulta de la exposición a alérgenos (polen, ácaros del polvo, caspa de mascotas) y afecta con frecuencia a personas con antecedentes atópicos (propensión a alergias).

El mal mantenimiento de los lentes de contacto y el contacto con una persona infectada son factores de riesgo adicionales. Los irritantes también pueden inflamar la conjuntiva: el cloro de una piscina, el humo y el polvo son algunos comunes, aunque la conjuntivitis por irritantes no es contagiosa. La conjuntivitis viral y la bacteriana se contagian con facilidad y se propagan rápido en escuelas y otros entornos concurridos, por lo que evitar el contacto cercano con los ojos de una persona infectada es importante. La conjuntivitis alérgica no es contagiosa.

Síntomas

Los síntomas comunes incluyen enrojecimiento del ojo, picazón, lagrimeo y una sensación de molestia o de tener algo dentro del ojo. La sensibilidad a la luz también es frecuente. La secreción varía según la causa:

La picazón es el signo distintivo de la conjuntivitis alérgica, y suele ser bilateral, es decir, afecta ambos ojos a la vez.

Diagnóstico

El diagnóstico es principalmente clínico, realizado por un médico durante un examen ocular, lo que ayuda a orientar hacia una causa viral, bacteriana o alérgica según el aspecto de la secreción, el contexto y los síntomas asociados. Como los síntomas de las tres formas se superponen bastante, la causa exacta puede ser realmente difícil de determinar solo por el aspecto. Si hay incertidumbre diagnóstica, un caso grave, recurrencia o falta de respuesta al tratamiento, puede ser necesario un hisopado ocular o una derivación a oftalmología.

Tratamientos disponibles

El tratamiento depende de la causa identificada:

La conjuntivitis viral solo requiere cuidados de apoyo, así que las gotas antibióticas no la aceleran y no son el tratamiento adecuado para ella.

Prevención y consejos prácticos

Lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón, y evitar tocarse o frotarse los ojos, son las medidas de prevención clave contra las formas infecciosas. Es mejor no compartir toallas, paños, almohadas ni maquillaje, y cuidar los lentes de contacto correctamente según las instrucciones del fabricante. Después de un episodio, deseche el maquillaje de ojos y cualquier producto para lentes de contacto que haya usado mientras estaba infectado. Si tiene una alergia conocida, limitar la exposición a los alérgenos identificados ayuda a reducir la frecuencia de los episodios.

¿Cuándo debe ver a un médico?

Consulte a un médico si los síntomas persisten más de 3 a 4 días, o antes si tiene dolor ocular importante, visión borrosa o secreción muy abundante.

Busque atención de inmediato ante cualquiera de estas señales de alerta:

Fuentes