Corazón y circulación

Ataque cardíaco (infarto de miocardio): causas y tratamiento

También conocido como: Infarto de miocardio, IM

¿Qué es un ataque cardíaco?

Un ataque cardíaco (infarto de miocardio) es una emergencia médica absoluta que ocurre cuando una arteria coronaria se bloquea, cortando el suministro de oxígeno a una parte del músculo cardíaco. Sin suficiente flujo sanguíneo, las células del músculo cardíaco comienzan a morir en minutos. Cada año en EE. UU., más de 800,000 personas sufren un ataque cardíaco, según los CDC. Es una condición grave, pero las tasas de supervivencia siguen mejorando gracias a los avances médicos, y recibir tratamiento rápido es fundamental para limitar el daño permanente.

Causas y factores de riesgo

Un ataque cardíaco es causado principalmente por la aterosclerosis, una acumulación gradual de depósitos de grasa (colesterol) en las paredes internas de las arterias coronarias. Estas placas pueden romperse de forma repentina, desencadenando un coágulo de sangre que bloquea la arteria. Los principales factores de riesgo incluyen fumar, presión arterial alta, diabetes, colesterol alto, obesidad y un estilo de vida sedentario. La herencia también desempeña un papel importante. El riesgo aumenta con la edad, y los hombres generalmente se ven afectados a una edad más temprana que las mujeres: el riesgo de enfermedad cardíaca aumenta en los hombres después de los 45 años y en las mujeres después de los 55, o tras la menopausia.

Síntomas

Los signos de un ataque cardíaco suelen ser repentinos e intensos:

En las mujeres, los síntomas pueden ser menos típicos: fatiga inusual, dolor abdominal o simplemente falta de aire, lo que a veces puede retrasar el diagnóstico. El dolor generalmente dura más de 20 minutos y no mejora con el reposo. Esto es lo que lo distingue de la angina, cuyo dolor sí se calma con el reposo.

Diagnóstico

Cuando se sospecha un ataque cardíaco, el médico o el equipo de emergencias médicas realiza de inmediato un electrocardiograma (ECG), que muestra la actividad eléctrica del corazón y revela anomalías características. Se realiza un análisis de sangre para medir biomarcadores cardíacos, en especial la troponina, una proteína presente en las células del músculo cardíaco que se libera al torrente sanguíneo cuando esas células sufren daño. La troponina suele tardar algunas horas en elevarse, por lo que la prueba a menudo se repite. Con frecuencia se realiza un angiograma coronario, un estudio de imagen de las arterias coronarias, para ubicar con precisión el lugar del bloqueo.

Tratamientos disponibles

La prioridad es restablecer el flujo sanguíneo lo más rápido posible. Se utilizan dos enfoques principales:

Se recetan medicamentos de forma habitual: antiagregantes plaquetarios (aspirina, clopidogrel), anticoagulantes, betabloqueadores, estatinas para bajar el colesterol e inhibidores de la ECA. La rehabilitación cardíaca en un centro especializado completa la atención, ayudando a fortalecer el corazón y a reducir el riesgo de otro ataque cardíaco.

Prevención y consejos prácticos

Reducir los factores de riesgo cardiovascular es la mejor prevención. Los pasos clave incluyen:

El seguimiento médico regular después de un primer ataque cardíaco es esencial para ajustar el tratamiento y prevenir otro episodio.

¿Cuándo debe consultar a un médico?

Llame al 911 de inmediato si siente un dolor en el pecho intenso y prolongado, falta de aire repentina, sudor frío sin explicación, o una sensación de presión en el pecho. Cada minuto cuenta: un ataque cardíaco sin tratamiento puede ser mortal o causar daño cardíaco permanente significativo. Nunca espere, y no maneje usted mismo hasta la sala de emergencias.

Fuentes